儿童运动探索

La exploración motriz en niños es una parte crucial de la evaluación neurológica infantil, adaptándose a la maduración motora según la edad del paciente. Este proceso permite identificar anomalías tempranas y guiar el tratamiento y la intervención necesarios.

Inspección y Postura

La inspección y la observación de la postura son fundamentales para la detección de anomalías estructurales y funcionales. La postura espontánea, especialmente en niños pequeños, puede indicar problemas neurológicos. Por ejemplo, una postura en rana (flexión hipercinética de las rodillas) puede sugerir patologías como la mielopatía espástica, mientras que una extensión rígida puede apuntar a condiciones como la ataxia cística. Además, la presencia de deformidades como la varicela o el genu valgo puede ser un signo de deficiencias nutricionales o problemas óseos.

Tono muscular

La evaluación del tono muscular es vital para comprender la función de la musculatura y detectar anomalías. Se pueden evaluar tanto el tono activo como el tono pasivo. El tono activo se mide a través de las reacciones de enderezamiento y tracción, donde un tono alto puede indicar espasticidad, mientras que un tono bajo puede sugerir debilidad muscular. El tono pasivo, por otro lado, se evalúa moviendo la extremidad pasivamente y midiendo la resistencia, lo que puede ayudar a diferenciar entre rigidez causada por contracturas y rigidez de tipo espástico.

Reflejos de estiramiento muscular

Los reflejos de estiramiento muscular son un indicador importante de la integridad de la vía refleja pyramidal. Los reflejos rotuliano, bicipital y aquíleo deben ser graduados para identificar posibles asimetrías o signos de piramidalismo. Por ejemplo, un reflejo rotuliano hiperreflexo puede sugerir un daño en la vía corticobulbar, mientras que un clonus (reflejo persistente después de un tapón en el reflejo) puede indicar una lesión en la médula espinal.

Fuerza segmentaria y Marcha

La evaluación de la fuerza segmentaria y la marcha permite evaluar la capacidad motora y coordinativa del niño. Se pueden evaluar la marcha espontánea, la capacidad de saltar y subir escaleras. El signo de Gowers, donde el niño se sienta para levantarse, puede indicar debilidad en la cintura pélvica, común en enfermedades neuromusculares como la esclerosis múltiple infantil.